Hay fotografías que muestran el mundo tal como es y otras que nos invitan a descubrirlo de nuevo. La obra de Vari Caramés pertenece a esta segunda categoría: imágenes llenas de niebla, reflejos, desenfoques y silencios que convierten lo cotidiano en una experiencia poética.
Vaya por delante nuestra felicitación al fotógrafo gallego Vari Caramés (Ferrol, 1953) por su Premio Nacional de Fotografía 2026, un reconocimiento a su trayectoria y a una obra que ha contribuido a renovar la fotografía contemporánea desde una mirada profundamente personal.

Su universo visual se caracteriza por los desenfoques, los reflejos, la niebla y los juegos de luz, recursos con los que transforma escenas cotidianas en imágenes llenas de misterio y poesía. El mar, las calles, los paisajes y los espacios urbanos se convierten en escenarios donde la realidad parece confundirse con el recuerdo y la imaginación.

Lejos de buscar la nitidez absoluta, Caramés utiliza la fotografía para sugerir más que mostrar. Sus imágenes invitan a detenerse, observar y descubrir la belleza de aquello que a menudo pasa inadvertido.
Entre sus proyectos destaca Bosque animado (2024), una aproximación visual a la Fraga de Cecebre en la que la naturaleza adquiere una dimensión casi onírica.

El Premio Nacional de Fotografía reconoce así una trayectoria marcada por la experimentación, la libertad creativa y una forma singular de entender la imagen.
La obra de Vari Caramés nos recuerda que, a veces, no necesitamos verlo todo con claridad para sentir y descubrir la belleza del mundo. Porque, en las fotografías de Vari Caramés, lo importante no siempre es lo que vemos, sino todo aquello que la imagen nos permite imaginar.