El próximo sábado 14 de febrero visitaremos Almiruete, un pequeño pueblo de la Sierra Norte de Guadalajara que, cada año por Carnaval, se transforma en escenario de una de las celebraciones más tradicionales y singulares de nuestro entorno. Un carnaval cargado de simbolismo, personajes ancestrales y momentos únicos para disfrutar… y fotografiar.
El sábado de Carnaval, Almiruete se llena de visitantes que se acercan a vivir esta fiesta popular. Tras la comida, los mozos del pueblo se reúnen en secreto para vestirse de Botargas. El sonido del cuerno anuncia su inminente descenso desde los cerros que rodean el pueblo. Uno a uno, van entrando en Almiruete, recorriendo sus calles y haciendo sonar cencerros y garrotas en busca de las Mascaritas.

Tras el esperado encuentro, hombres y mujeres se emparejan y recorren juntos el pueblo en un vistoso ritual de llamada a la naturaleza que culmina en la plaza. Durante el recorrido, los Botargas lanzan pelusa (espadaña) y las Mascaritas confeti, hasta que finalmente se descubren los rostros y comienza el baile al son de la dulzaina.
En ese momento aparecen otros personajes imprescindibles de la fiesta: el Oso, su Domador y la Vaquilla. El Oso, cubierto de pieles o tela de saco, se lanza sobre la gente y asusta a quienes se cruzan en su camino, mientras el Domador lo controla con una cadena. La Vaquilla embiste al público y se deja torear, completando una escena cargada de humor y tradición. Antiguamente era también tradición el “robo” del botillo por parte de algún casado, lo que daba lugar a persecuciones por el pueblo hasta que los Botargas lo recuperaban, obligando al ladrón a pagar una ronda de vino en la taberna.
La fiesta continúa con bailes, carreras y diversión hasta bien entrada la noche, cuando Botargas y Mascaritas, acompañados por los dulzaineros, recorren las casas del pueblo pidiendo “el somarro”, que guardan en cestos. La jornada concluye con una cena de hermandad que pone el broche final al día.
Antiguamente, el Carnaval de Almiruete se celebraba desde el Domingo Gordo hasta el Domingo de Piñata, siendo el martes el día grande. Hoy, el pueblo cuenta además con un Museo del Carnaval, donde se conserva y divulga toda la información relacionada con esta fiesta ancestral.
Una cita imprescindible para quienes disfrutan de la fotografía, la tradición y la cultura popular.